La nieve de Nika

Apenas levantaba unos palmos del suelo, creo que Nika contaba con cuatro años cuando vio la nieve por primera vez. Subida en la banqueta de la cocina alcanzaba a ver el jardín que adornaba la entrada de la casa.

-¡Mamá!- vociferó entusiasmada,- ¡Mira esto, es increíble! Caen plumas desde el cielo que cubren la hierba del jardín.

Anna se acercó hasta la ventana y acariciando el cabello de su hija la miró sonriente diciendo – No son plumas, es nieve. Está nevando cariño.

-¿Nieve? ¡Ah claro! – Exclamó; Pero en su cabeza intentó buscar algún recuerdo, ya que no comprendía lo que estaba ocurriendo. Y volvió corriendo hacia su madre preguntando:

-¿Qué es la nieve, mamá? -mientras tiraba del delantal de su madre que ya estaba de nuevo en la cocina.

-Pues… ¿te acuerdas que en Navidades la tía Cathy nos envió una tarjeta con un muñeco blanco? ¿Recuerdas que decía que allí estaba todo lleno de nieve y que cuando fuéramos el año siguiente a verla pasearíamos por el bosque y nos tararíamos bolas de nieve para jugar?

-Si, me acuerdo, tenía un muñeco blanco con una nariz de zanahoria, ¿verdad?

Anna sonriendo se agachó ante los ojos tiernos de la pequeña diciendo: “Ese muñeco estaba hecho de la nieve que cae del cielo, que es muy parecida al hielo del frigorífico.Es la lluvia de las nubes que se hacen copos cuando hace mucho frío en la calle.”

Nika volvió a tirar del delantal de su madre al ver que Anna se daba media vuelta, y exclamó entusiasmada:

-Vamos al jardín mami, ayúdame a hacer un muñeco de nieve.

Anna repuso al instante con una negativa.

-Estas con catarro y afuera hace mucho frío. Mañana cuando estés mejor iremos al parque.

A pesar de poner caritas tristes Nika no logró conmover el corazón de su madre, y terminó asumiendo que sólo podría ver la nieve a través de las ventanas. En pocos minutos el jardín estaba completamente cubierto por un manto blanco y espeso.

Un gato enorme de color blanco y negro cruzaba de un lado a otro el jardín, olisqueando cerca de un ciprés altísimo que parecía llegar hasta las apretadas nubes que cubrían el cielo. Subía y bajaba deprisa del ciprés, recorriendo el jardín de un lateral al otro, bordeando la valla que lo rodeaba.

Nika golpeó el cristal de la ventana intentando llamar su atención, pero éste hizo caso omiso a la niña, y trepando por el tronco se perdió entre las verdes y tupidas ramas.  La pequeña volvió a la cocina donde su madre estaba a punto de preparar un bizcocho. Y viendo que Nika comenzaba a trastear en los cajones le dio rápidamente una tarea:

-Nika, voy a hacer un bizcocho para la merienda ¿Quieres jugar conmigo a las comiditas?

-Claro, sino puedo salir a ver la nieve…- respondió agachando la cabeza tristemente…

El día transcurría tranquilo en casa, con esas pequeñas cosas que mamá hacía para hacer sentir a Nika que no era tan horrible estar enferma en casa.

Estar con catarro no era algo muy divertido, como tampoco lo era estar el día entero sin salir a jugar con los amigos del parque.

Pero llego la noche y cuando se fue a la cama, tenía una sola cosa en la cabeza, “Mañana saldré al jardín a coger la nieve, a olerla y a saltar sobre ella, a hundirme en ella.”

Aquella noche el viento soplaba muy fuerte y se colaba susurrando entre las rendijas de su ventana.

Nika se levantó con sus pies descalzos sin hacer ruido, y se metió en la cama de Anna intentando que no se despertara.

Pero como todos sabemos, las madres siempre se despiertan al mínimo crujir de nuestras pisadas sobre la tarima, o ante el sutil susurro de nuestra respiración.

Anna -¿Qué pasa cariño? ¿Qué haces despierta a estas horas?

-Tengo miedo.- dijo Nika asustada. – Hay duendes silbando en mi ventana. Y otros, muchos de ellos están barriendo con sus escobas la nieve de nuestro jardín.

Anuncios
Categorías Sin categoría

10 comentarios en “La nieve de Nika

  1. Éste es el comienzo de dos cuentos del libro “Leyendas Paganas”

    Me gusta

  2. Bea…. me encanta

    Me gusta

  3. Natalia Salamanca Valdizán 31 octubre, 2017 — 9:47 am

    Me gustó mucho este relato. Me ha inspirado ternura, recuerdos de la infancia, sensaciones, me ha transportado en un viaje en el tiempo. Gracias 😉

    Le gusta a 1 persona

  4. Beatriz esté me ha encantado!!!, cuando lo estaba leyendo estaba visualuzando a mis hijos…precioso relato, Enhorabuena!!!

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias a ver si te conozco un dia y les cuento el final jajaja

      Me gusta

  5. Una narracion emocionante y adictiva…

    Le gusta a 1 persona

  6. I read this to my class of children who are Spanish and English bilingual, they loved it, a beautiful tale, kind regards

    Le gusta a 1 persona

    1. Thanks Jeff, but you don’t know that I wrote the second part.Surprise!

      Me gusta

  7. que gusto volver a encontrarte!!!! me gusto mucho este relato!!!

    Le gusta a 1 persona

  8. Sonia Prieto Bordera 18 enero, 2018 — 9:52 am

    Qué lindo Bea!!..Me recuerda mucho a tiempos pasados y presentes con mis peques…bss

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close